









Hoy revisamos la incursión que los ilustradores han realizado en el mundo de la fotografía y al contrario, pues la frontera no se halla a menudo bien definida.
Erika Iris Simmons firma este collage realizado con cinta de bobina.

Otros autores trabajan con el ordenador, como es el caso del grupo creativo Salamágica:

Encontramos en todas estas ilustraciones un alto grado de detalle, efecto indisociable del soporte fotográfico.

Por último, os mostramos una imagen El final del verano, de Stian Hole. Este autor realiza ilustraciones que combinan la fotografía y el collage con tintes hiperrealistas y un tanto surrealistas.

“30 minutos parece poco tiempo, pero 30 minutos sin hacer nada... se pueden hacer muy largos, así que mientras te espero, te escucho, te imagino y dibujo”.

Los momentos que dedicamos a la creatividad son heterogéneos: una sala de espera o el transporte público son entornos a priori de tedio y pérdida de tiempo, sin embargo, a veces nos descubrimos dibujando. ¿Algo tan mecánico como la optimización del tiempo diario nos reconduce al arte?
Imaginaos investigar nuevas técnicas creativas obsequiando con teléfonos a nuevos dibujantes: ¿o es que alguien no ha sentido al descolgar esa fuerza que induce a agarrar un bolígrafo y crear, crear, crear…? Abstracción, caricaturas, garabatos, tontadas: todo vale, incluso hay dibujos que merecen la pena.
El mundo de la ilustración debió temblar ante la amenaza de una sobreproducción con la eclosión del teléfono móvil: miles de creadores, abusando de su terminal en cualquier lugar… Gracias a esto, las esquinas están repletas de obras de arte con forma de gurruño de papel.
Si no tenemos vocación de arqueólogos de obras perdidas podemos optar por el libro de Arnal Ballester, “Vista Cansada”, donde se agrupan “esos dibujos inconscientes que se hacen mientras se hace otra cosa”. La editorial Sin Sentido los define como “una ventana al mundo secreto del autor”. La siguiente ilustración, obra del autor, tiene como título "el tigre intratable".

CJ Picture Book es un certamen no muy conocido en España, pero que tiene gran relevancia internacional y que ofrece una gran proyección a los participantes.
La promotora es una fundación coreana cuyo propósito es impulsar la obra de aquellos ilustradores cuyo trabajo pueda tener dificultades para posicionarse en el mundo editorial por alejarse en cierta manera de las tendencias comerciales. Por tanto, ofrece otra vía para conectar lo artístico con el mercado, ¡objetivo interesante!
En la última edición se seleccionaron 100 libros y 50 ilustraciones de artistas de todo el mundo. Estamos muy contentos porque una de las elegidas ha sido Carolina Díaz Collado, gran amiga de Ilustrarte. Aquí tenéis una muestra de una de las obras que ha gustado a los señores de CJ Picture Book.



Y ya que lo tenemos tan claro, lo compartimos con vosotros: queremos desarrollar un programa anual de ilustración en libros infantiles en España. Ya nos conocéis, sabéis cuál ha sido nuestra trayectoria desde que nacimos allá en el año 2007 y seguro que no os sorprende esta noticia. Este año os iremos contando los cambios que se van produciendo pero ya podemos adelantaros algo: en octubre de 2011 empezará la primera promoción en ilustración de libros infantiles.Hoy toca hablaros de la persona que nos ha invitado a pasar estos días en Cambridge: Martin Salisbury.
Es un hombre alto, con poco pelo en la cabeza, gafas diminutas y unas cejas muy pobladas. Anda un poco encorvado y da la impresión de estar ensimismado con lo que le ronda la cabeza. Sabe escuchar, te mira profundamente y no interviene hasta que no tiene la certeza de que tú has terminado. Y cuando es él quien habla, rara vez te mira a los ojos, se concentra de tal modo que parece más bien que estuviera pensando en voz alta, como si levantara la vista en mitad de la lectura de un libro y sus ojos se dirigieran a un horizonte que existe únicamente en su mente.
Su labor de divulgación de la ilustración de libros infantiles no se limita exclusivamente a su programa en Cambridge sino que va mucho más allá. Es el autor del que probablemente sea el manual más conocido en lo que a ilustración infantil se refiere, “ilustración de libros infantiles", y también es el comisario de varias exposiciones sobre este tema.
En Cambridge hay más profesores, algunos de ellos muy buenos (cuentan maravillas de Alexis Deacon), pero os aseguramos que Martin ejerce un liderazgo indiscutible en su programa y es muy respetado por todos. Es pura sabiduría y tiene una gran capacidad de comunicación, empatía y entrega hacia sus alumnos. O sea, un gran maestro.
Llevamos un par de días en Cambridge explorando. Parece que aquí sólo hay bicis, pero no.




